Do Not Cry for What You Do Not Have/ No Llores por Lo Que No Tienes.

In the U.S. we hear stories of people who immigrated to the U.S. and through hard work have been able to settle, not only making a living for  themselves, but also helping their families in the places of origin.  These past days in Honduras we have also heard  “failed” experiences, stories of people who have been deported and are struggling to make amends in their places of origin.  However, there are other stories that easily could be overlooked, the stories of those who in the attempt to find better life up North, suffer serious injuries in  which they have lost one or several extremities.

The journey to the U.S. is extremely hard, very often inhumane. Some “economic migrants,” lacking financial means, have to ride on top of cargo trains with no security at all.  The train reaches high speeds, with occasional sudden stops, easily causing people to fall. Sometimes, these falls are fatal. Other times, they injure people so badly that it takes years to recover. Meanwhile, their dreams of providing a better life for their families disappear.

This is the case of Jose Luis Hernandez.  On the train up North, he suffered a terrible accident, losing one leg, one arm, and four of the fingers from his remaining arm. It has taken him years to recover, not only from the physical wounds, but also from the emotional wounds: the stigma of now being disabled, the shame of returning home with nothing, the sense of being a burden for his family.

Through hard work, determination, and the support of other organizations in Honduras like ERIC (Reflection, Research, and communication Team –a Jesuit apostolate) and COFAMIDE (Committee of Families of Disappeared Migrants), he has gathered other people who have suffered a similar fate. Together, they now form COMIRED (Committee of Returned and Disabled Migrants).  This organization has at least 26 members in Honduras, who fight for government support of those returning migrants with special needs (jobs, prosthesis, wheelchairs, etc.). Thus far, the governmental response and support has been very little, and the challenges are many. Nonetheless,  Jose Luis says that “it is better not to cry for what we do not have, but to fight for what we want.”  That’s what he is trying to do with COMIRED.

En los Estados Unidos escuchamos historias de gente que migró hacia el norte y que trabajando duro lograron establecerse y apoyar a sus familias en sus lugares de origen. Pero, durante estos días en Honduras nosotros también  hemos escuchado historias de fracaso.  Historias de gente que ha sido deportada y sufren para rehacer su vida nuevamente.  Sin embargo, hay otras historias que fácilmente pueden pasarse por alto, las historias de aquellos que en su intento de encontrar una vida mejor en el norte, sufrieron serios accidentes en los que perdieron alguna o varias extremidades.

La ruta a los Estados Unidos es extremadamente dura, inhumana.  Algunos “migrantes económicos,” careciendo de medios tienen que viajar encima de vagones de trenes de carga sin ningun tipo de seguridad.  Los trenes alcanzan altas velocidades y en ocasiones se detienen suvitamente causando  que la gente caiga de los trenes.  En ocasiones estas caidas son fatales y otras veces, la gente queda tan mal herida que toma años recuperarse.  Mientras tanto, sus sueños de proveer una major vida para sus familias desaparece.

Este es el caso de José Luis Hernández.  Viajando en el tren, el sufrió un terrible accidente, perdiendo una pierna, un brazo y cuatro dedos de su otra mano.  Le ha tomado años recuperarse, no sólo de las heridas físicas, sino también de las heridas emocionales:  el estigma de ser ahora discapacitado, la vergüenza de haber regresado fracasado y sin nada y la pena de sentirse una carga para su familia.

A través de trabajo duro, determinación y el apoyo de otras organizaciones Hondureñas, como el ERIC (Equipo de Reflexion y Comunicación –un apostolado de la Compañía) y COFAMIDE (Comité de Familias de Migrantes Desaparecidos), él ha reunido a más gente que ha corrido su misma suerte.  Juntos, ellos han formado el COMIRED (Comité de Migrantes Retornados Discapacitados).  Esta organización que tiene al menos 26 miembros en Honduras,  lucha por obtener apoyo del gobierno para aquellos retornados con necesidades especiales como trabajos para discapacitados, prótesis, sillas de ruedas, etcétera.  Hasta este momento, el apoyo del gobierno ha sido mínimo y los retos son muchos.  Sin embargo, José Luis dice que “no debemos llorar por lo que no tenemos, sino luchar por lo que queremos.“  Eso es lo que él está tratando de hacer con COMIRED.

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2 Comments

Filed under Jesuits, Migration

2 responses to “Do Not Cry for What You Do Not Have/ No Llores por Lo Que No Tienes.

  1. Sue

    Wednesday, June 27th

    Matthew,

    Sue has shared the text and pictures from Honduras. God love you and your friends. I pray for you every day. Godspeed in your endeavors.

    Love and prayers,

    Grandma

  2. Eusebia

    Alejandro,
    Estamos siguiendo todos vuestros relatos y aprendiendo mas sobre este tema tan importante de la inmigracion. Muchas gracias por darnos la oportunidad de leer el blog. ¡Que Dios os proteja y bendiga en este viaje!
    Eusebia y Andy

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